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Metilcelulosa: qué es y para qué sirve

Metilcelulosa: qué es y para qué sirve

¿Te interesa saber sobre la metilcelulosa y sus posibles usos en la industria? En este artículo te lo descubriremos para que la puedas aprovechar al máximo en tus fabricaciones.

¿Qué es la metilcelulosa y para qué sirve?

La metilcelulosa es un compuesto derivado de la celulosa, un polisacárido natural que se encuentra en las plantas. Aunque tiene muchas aplicaciones, todas ellas se basan en sus propiedades únicas.

En la industria farmacéutica, la metilcelulosa forma parte de la formulación de laxantes, ya que tiene la capacidad de absorber agua y expandirse. Esto incrementa el volumen de los desechos en el intestino, estimulando los movimientos intestinales y suavizando las heces. Por eso, se usa para aliviar el estreñimiento, sobre todo en personas mayores, embarazadas o pacientes que han pasado por cirugías. Su efecto puede tardar entre uno y tres días en hacerse evidente.

Además, este compuesto también se utiliza en la elaboración de productos cosméticos y para manualidades, como el papel maché o los adhesivos, dado su poder espesante y estabilizante.

En la industria alimentaria, la metilcelulosa se usa como aditivo para mejorar la textura de ciertos alimentos, aprovechando su capacidad para espesar y gelificar. Este ingrediente, de hecho, es conocido con el código E461.

¿Quieres saber más?, pues sigue leyendo.

Metilcelulosa: +10 usos en la industria

Encontrarás metilcelulosa en muchos posibles usos:

Industria alimentaria

Como aditivo alimentario (E461), la metilcelulosa actúa como espesante, estabilizante y gelificante, mejorando la textura de alimentos como zumos, bollería, productos horneados y fideos orientales.

Además, mantiene las emulsiones homogéneas en productos lácteos, natas y cremas, evitando la separación de ingredientes.

Uso médico

En el campo médico, la metilcelulosa actúa como un laxante que aumenta el volumen de las heces, lo que estimula el movimiento intestinal y ayuda a aliviar el estreñimiento. Su acción como laxante suele tardar entre uno y tres días en hacerse efectiva. Es importante tomarla con suficiente agua para que funcione correctamente.

Además, sus propiedades lubricantes son útiles en el tratamiento de la sequedad ocular, ya que puede sustituir lágrimas o saliva en personas que tienen problemas para producir estos fluidos naturalmente.

También se emplea en la fabricación de cápsulas como una alternativa vegetariana a la gelatina, lo que la hace ideal para personas que buscan productos sin ingredientes de origen animal.

Productos de consumo

En productos de consumo, la metilcelulosa se utiliza para espesar y estabilizar productos como champús, pastas dentales, jabones líquidos, helados y croquetas, lo que les da una textura más espesa.

Además, puede encontrarse como un ingrediente clave en lubricantes personales, gracias a su capacidad para aportar una sensación suave.

Materiales de construcción

La metilcelulosa mejora la trabajabilidad, retención de agua y adhesión de morteros, yesos y cementos. También aumenta la resistencia al deslizamiento y prolonga el tiempo de fraguado.

Pegamento y adhesivos

Funciona como un adhesivo lavable, ideal para restauración de arte y encuadernación de libros. Se utiliza también en adhesivos para papel pintado.

Pinturas

Modifica la reología de las pinturas, evitando que se descuelguen cuando se aplican en superficies verticales.

Fabricación de papel y textiles

Protege el papel y los textiles de la absorción de líquidos, además de unir varias hojas para crear láminas más duraderas.

Control de polvo

Los derivados hidroxi de la metilcelulosa se usan para mitigar el polvo en áreas secas y mejorar los filtros de las mascarillas.

Cultivo celular

Permite crear un medio denso en el que conseguir la proliferación controlada de células, útil en estudios de replicación viral y diferenciación celular.

Efectos especiales

Su consistencia viscosa permite simular materiales fundidos, como lava o metal, en películas como Cazafantasmas o Terminator, creando geles y efectos espectaculares.

¿Es segura la metilcelulosa para el consumo humano?

Sí, la metilcelulosa es una fibra vegetal, y es segura para el consumo humano en las cantidades recomendadas, tanto en la industria alimentaria como en aplicaciones médicas.

Como aditivo alimentario (E461), ha sido aprobada por agencias reguladoras internacionales. Además, en productos farmacéuticos y de cuidado personal, es un ingrediente no tóxico y no alergénico.

Encontrarás más información sobre este aditivo en la ficha técnica que acompañamos siempre con nuestros productos.

Si quieres disfrutar de los efectos de la metilcelulosa en tus fabricaciones, ya sabes: la encontrarás en nuestra tienda. Ponte en contacto con nosotros si tienes cualquier duda.

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