9 sustitutivos de la sal

9 sustitutivos de la sal

A la hora de preparar los mejores platos, es esencial conocer cuáles son todos los sustitutivos de la sal que puedan ser más saludables que el cloruro de sodio (nombre científico que recibe la sal común). En este artículo hemos recopilado para ti todas las alternativas recomendadas por nuestros especialistas en cocina, y que tienes disponibles en nuestra tienda.

 

3 sustitutos químicos de la sal

 

Estas alternativas suelen aportar un mayor control del sabor para el fabricante, por eso mismo pueden resultar muy útiles si buscas una solución más universal.

 

Sal hiposódica

 

La sal baja en sodio, o directamente sal sin sodio, es la alternativa por excelencia si lo que buscas es obtener los mismos resultados exactos que tiene la sal, disminuyendo drásticamente la cantidad de sodio en la mezcla y haciéndola más saludable. Se puede combinar con sal normal, para conseguir un mayor efecto y así poder crear alimentos bajos en sodio.

 

Cloruro potásico

 

Lo hemos descrito ya en algunos artículos, pero el cloruro potásico es realmente una gran alternativa a la sal de mesa, ya que sustituye el sodio por potasio. Se suele ver mucho en vegetales en conserva, como potenciador del sabor en la industria cárnica o en platos precocinados.

 

No obstante, cabe destacar que los especialistas recomiendan no abusar tampoco del cloruro potásico, sobre todo para las personas que tienen problemas digestivos. A pesar de esto, sigue siendo una mejor alternativa que el sodio.

 

Glutamato monosódico

 

El glutamato monosódico es el responsable del famoso sabor umami y, de hecho, su potenciación del sabor es tan fuerte como la de la sal, siendo capaz de sustituirla en una gran variedad de recetas.

 

Como invento de origen asiático, es habitual encontrarse el sabor umami en fideos instantáneos y comida china, pero hoy en día se utiliza en muchos alimentos más cotidianos como las sopas, galletas o salsas.

6 sustitutos naturales de la sal

 

Si lo que buscas es que tu plato realce su sabor, pero no te importa que el efecto sea tan potente como con la sal y prefieres apostar por recetas más naturales o sin químicos, tienes como opción el uso de especias que consiguen un efecto parecido. Recuerda que es importante saber combinar cada especia con el plato que más le conviene, ya que no obtendrás los mismos resultados exactos con todos los sabores:

 

Ajo

 

El ajo en polvo es una de las especias más sanas que puedes añadir a cualquier plato. Tiene muchos beneficios para la salud, y no es de extrañar que sea muy utilizado durante la elaboración de embutidos.

 

Por poner un ejemplo, el ajo es capaz de reducir la presión sanguínea y regular la flora intestinal de aquel que lo consume en altas cantidades. También es un útil aliado para combatir la diabetes.

 

Comino

 

El comino molido es también una especia muy popular entre los cocineros que buscan obtener su fuerte aroma y el sabor amargo, algo picante pero agradable para el paladar.

 

Esta especia es muy útil en la fabricación y elaboración de salsas, sopas y estofados, por el sabor que añade. También se emplea en carnes y pescados, así como en verduras, arroz, hortalizas y embutidos.

 

Curry

 

Son pocas las personas que no conocen el poder saborizante del curry, una mezcla de especias que se caracteriza por aportar mucha vida y personalidad a cualquier plato.

 

Cabe destacar, no obstante, que el curry incluye la sal en su mezcla. Contiene:

 

  • Cúrcuma
  • Alholva
  • Harina de maíz
  • Clavo
  • Sal
  • Comino
  • Cayena

 

El curry se recomienda especialmente en platos con arroz, con el que combina muy bien. También es clásica la receta de pollo al curry, aunque también puede estar presente en otras carnes, marisco, sopas y salsas.

 

Jengibre

 

Aunque pueda parecer mentira, el jengibre molido puede aportar un matiz único en carnes y pescados. También se utiliza mucho en frutas hervidas o en conserva, así como arroz y verduras.

 

Por supuesto, no hay que olvidar la utilidad del jengibre en la industria pastelera, donde resulta indispensable en un gran número de recetas.

 

Orégano

 

El orégano es un sustituto natural de la sal por excelencia. Teniendo en cuenta su potenciación del sabor, suele dar un matiz muy agradable en carnes picadas o en conserva, así como en sopas, estofados y rellenos.

 

Por supuesto, no debemos olvidar cuál es el uso por excelencia del orégano: La comida italiana. Una pizza no sería lo mismo sin orégano, y lo mismo ocurre con los platos de pasta.

 

Pimienta

 

La pimienta en grano le da siempre un toque especial a la comida, que potencia su sabor, y por eso mismo es una de las primeras opciones en las dietas baja en sal.

 

Tiene un punto picante, un fuerte sabor y un aroma único. Todo esto es especialmente útil a la hora de elaborar platos con carnes o pescados a los que se les quiere mejorar el sabor.

 

Su uso también se extiende a cualquier plato que tenga un tiempo de cocción corto, como las hortalizas, huevos, queso, arroz, salsas, ensaladas y frutas.

 

Como puedes ver, en Vadefood nos gusta aportarte alternativas para que crees las recetas que más te convengan, según tus necesidades y las de tus clientes. Aprovecha para hacerte con todos estos productos sustitutivos de la sal mientras aún nos quedan existencias.