×

:

Not a valid Time
Campo obligatorio.

¿Cómo tratar los alimentos congelados durante la fabricación?

¿Cómo tratar los alimentos congelados durante la fabricación?

Hoy en día, más que nunca, es importante para los fabricantes mantener la calidad de los alimentos congelados. Por eso mismo, en este artículo de Vadefood vamos a explicarte qué productos puedes aprovechar de nuestro catálogo para conseguir la mejor calidad, textura y estabilidad en tus congelados, aplicando estos aditivos en tus formulaciones:

Optimizando la textura de los alimentos congelados

La dextrina blanca de Vadefood es un espesante de origen vegetal crucial para los fabricantes de alimentos congelados que buscan preservar la textura y apariencia tras la descongelación.

Obtenida mediante la hidrólisis del almidón de maíz, esta dextrina se presenta en forma de polvo blanco, que es higroscópico y de fácil dispersión en agua.

Su aplicación en congelados, como decíamos, aporta una mayor estabilidad al alimento, evitando la degradación de la textura durante y después del proceso de descongelación.

Esto es vital para mantener la satisfacción del consumidor con productos que mantienen sus características originales tras su preparación, como los helados, las comidas preparadas o algunos productos de panadería.

Conservante natural y potenciador de sabor

El ácido cítrico al 50% es otro aliado indispensable en la industria de alimentos congelados. Este líquido transparente y amarillento actúa como acidulante y regulador del pH, pero también mejora los sabores y, sobre todo, preserva los colores de los alimentos.

Muy soluble tanto en agua como en etanol, este aditivo (E330) impide el pardeamiento y la pérdida de sabor que pueden ocurrir durante la congelación de alimentos.

Su carácter 100% biodegradable y su presencia en la naturaleza como ácido en frutos cítricos lo convierten en una opción preferente para los fabricantes que buscan soluciones más ecológicas. Por su protección ante la oxidación, resulta muy aconsejable, por ejemplo, para zumos, frutas y bebidas congeladas.

Versatilidad y calidad en congelados

El fosfato monocálcico (MCP), un polvo blanco soluble en agua, es reconocido por su pureza y su rol como aditivo alimentario (E341i).

Se valora mucho en panadería como agente impulsante y en la conservación de harinas, pero, sobre lo que nos interesa en este artículo, donde realmente brilla es en su capacidad para mantener la firmeza de verduras congeladas. Es un producto ideal para pastelería y verduras congeladas.

Además, recordemos que también se emplea como espesante en postres como pudines instantáneos y tartas de queso sin hornear, asegurando que estos productos mantengan su textura deseable y consistencia sin necesidad de preparaciones complejas.

También contamos con el fosfato tricálcico, para otros usos similares, con mayor proporción de calcio.

Consistencia y calidad en los productos lácteos

El fosfato dipotásico, en forma de polvo-granular blanco y completamente soluble en agua, es fundamental para mejorar la textura y estabilidad de una amplia gama de productos, sobre todo los lácteos.

Catalogado como aditivo alimentario (E340ii), el fosfato dipotásico juega múltiples roles. Actúa como emulsionante, facilitando la mezcla de ingredientes que normalmente no se combinan bien, lo cual es esencial en productos como aderezos y salsas. Además, como estabilizador, asegura que la apariencia y textura de los alimentos permanezcan uniformes durante el almacenamiento.

Su función como texturizador está muy bien valorada en productos lácteos, contribuyendo en la fabricación de yogures y quesos procesados. También actúa como un agente tamponador, manteniendo el pH óptimo que es crucial para la seguridad y calidad del producto.

Como producto, es ideal para congelados que contengan leche, como helados, postres y otros productos lácteos.

Ácido fosfórico alimentario: El perfecto estabilizante

El ácido fosfórico alimentario (E338) es otro componente esencial en la fabricación de alimentos congelados.

Utilizado como antioxidante, estabilizante y corrector de acidez, este aditivo juega un papel vital en la preservación de la calidad y el sabor de los productos a lo largo del tiempo.

Su capacidad para ajustar y mantener un pH adecuado en los alimentos es indispensable para evitar la degradación durante los procesos de congelación, incluso si estos son de larga duración.

Funciona muy bien para productos congelados como bebidas carbonatadas, mariscos, salsas o aderezos.

Solvente y portador en la industria alimentaria

El monopropilenglicol, conocido también como propilenglicol o propanodiol, es un líquido claro, inodoro y totalmente soluble en agua.

Su capacidad para disolver compuestos orgánicos lo convierte en el portador ideal de aromas, sabores y colorantes.

Se suele usar, de hecho, en soluciones anticongelantes para instalaciones de frío, lo cual es especialmente relevante en industrias como la vinícola y la cosmética, así como en laboratorios de investigación y farmacéuticos.

Además del sector vinícola, los fabricantes pueden beneficiarse de este producto en industrias como la cárnica o la repostería.

Un multifuncional en la mejora de alimentos

El fosfato trisódico, un granulado blanco muy soluble en agua, se cataloga como aditivo alimentario (E339iii) por su función como modificador de proteínas, agente emulsionante y tampón.

Su capacidad para aportar fósforo lo hace esencial en preparaciones alimenticias donde la conservación y mejora de la calidad proteica son cruciales.

Es perfecto para carnes procesadas, productos marinos y otras preparaciones en polvo. Recuerda que también tenemos fosfato disódico.

Estos productos para congelados son solo la punta del iceberg de todo lo que podemos ofrecerte en Vadefood. Si deseas, puedes revisar nuestra sección para platos precocinados, donde encontrarás muchos más recursos para mantener la calidad de alimentos precocinados y congelados. Acuérdate de nuestro listado y escoge bien qué producto usar en tu próxima fabricación.

Related Posts

Related Products